sábado, 3 de octubre de 2009

¡Cumple mes feliz!

¡Patito ya tiene un mes!

Y la mejor forma de celebrar que ya es grande es cambiarlo del moisés a la cuna (para mi espanto, que la caja del moisés la guardo en el desván). El caso es que, a diferencia de lo que te explican en los manuales de turno, Marcos prefiere dormir totalmente estirado (si ya lo hacía durante el embarazo, como no va a hacerlo ahora que puede)

Aquí podéis apreciar como el pobre ocupa ya gran parte del volumen del moisés (ropa gentileza de tita Merche -hecho por ella-, zapatos gentileza de prima Merche, moisés gentileza de DGL, vamos que en la foto lo único nuestro es el niño):


En la siguiente ya lo tenemos en la cuna, mucho más amplio y por algún motivo que se nos pasa, más descojonante (véase si no la cara)



Eso si, la cuna está tuneada convirtiéndose en una "cuna de oficina". Me explico, aquí tenemos una foto de la cuna original (la mía no tiene la parte de arriba):


Como podemos ver, dispone de unas ruedas que permiten mover la cuna adelante y atrás. El problema es que necesitamos que la cuna se mueva mucho más, ya que la tenemos en un sitio un poco estrecho. Lo ideal sería poderla mover como se mueve una silla de ruedas de oficina. Dicho y hecho, nos vamos a Ikea y compramos un juego de ruedas de silla (se venden sueltas). Quitamos las ruedas "moña" y ponemos las ruedas móviles, obtenemos así, nuestra cuna de oficina.



Ahora podemos mover la cuna mucho más fácilmente e incluso cambiarla de habitación.

Y como no, un cumple mes, no es cumple mes si no hay tarta y velita.






Para finalizar, desmentir la leyenda urbana de que los niños unen más a la pareja. Baste la siguiente discusión entre mamá pata y papa pato:

MP: Ponle bien el chupete al niño.
PP: Lo tiene bien puesto, no ves que está tranquilo.
MP: Pónselo en su sitio, que se va a hacer daño.
PP: El chupete está en su sitio, para valores de epsilon suficientemente grandes.
MP: ¡!



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